
Existe la creencia de que comer de forma saludable implica gastar más dinero. Sin embargo, con algunos cambios de hábitos y una mejor planificación, es posible mejorar la alimentación, cuidar la salud y el bolsillo al mismo tiempo.
Una de las claves para lograrlo es reducir el consumo de alimentos ultraprocesados, que suelen ser costosos y de bajo valor nutricional, y priorizar alimentos frescos y de estación que aporten nutrientes necesarios para el bienestar diario.
¿Por qué reducir los ultraprocesados?
Los alimentos ultraprocesados son productos industriales que contienen ingredientes refinados y aditivos como colorantes, saborizantes y conservantes, y que tienen poco o ningún alimento fresco en su composición. Ejemplos de estos productos son gaseosas, snacks de paquete, golosinas y comidas listas para consumir.
Estos alimentos suelen contener altas cantidades de sal, azúcares y grasas poco saludables, y aportan muchas calorías con poco valor nutricional.
Su consumo frecuente se asocia a un mayor riesgo de enfermedades crónicas como obesidad, diabetes e hipertensión, además de impactar en el presupuesto familiar sin brindar el aporte nutricional necesario.
Y… ¿los alimentos reales?
Los alimentos reales son aquellos que se encuentran en su estado natural o han sido mínimamente procesados, conservando sus nutrientes y propiedades originales. Frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, huevos, carnes magras, lácteos sin azúcares agregados y frutos secos son ejemplos de alimentos reales que aportan vitaminas, minerales, fibra y proteínas de calidad, fundamentales para mantener una buena salud.
Priorizar alimentos reales en la alimentación diaria ayuda a cubrir las necesidades nutricionales del cuerpo, favorece la prevención de enfermedades y contribuye al bienestar general.
Con algunos cambios de hábitos y una mejor planificación, es posible mejorar la alimentación, cuidar la salud y el bolsillo al mismo tiempo.
Tips para comer mejor sin gastar de más
- Planificá las comidas semanales: esto evita compras innecesarias y reduce el desperdicio de alimentos.
- Elegí alimentos de estación: frutas y verduras de temporada suelen ser más accesibles y de mejor calidad.
- Comprá a granel cuando sea posible: legumbres, cereales y semillas son nutritivos, rendidores y económicos.
- Cociná en casa: preparar tus comidas permite controlar la calidad de los ingredientes y reducir el consumo de ultraprocesados.
- Armá viandas para el trabajo o la escuela: ayuda a evitar compras de último momento y favorece la alimentación saludable.
- Reducí las compras impulsivas de snacks y gaseosas: destiná ese presupuesto a frutas, lácteos o frutos secos, que sacian y aportan nutrientes.
Ejemplo: ¿Qué podés reemplazar?
Snack de paquete → Fruta de estación o mix de frutos secos.
Gaseosa → Agua, agua saborizada natural o infusiones frías.
Galletitas ultraprocesadas → Pan casero o tostadas integrales.
Estos cambios no solo aportan nutrientes, sino que también pueden representar un ahorro a largo plazo.
Alimentarte de forma saludable no tiene por qué ser costoso. Con pequeñas elecciones diarias y reduciendo el consumo de ultraprocesados, es posible cuidar la salud, prevenir enfermedades y mantener un presupuesto equilibrado.
En Federada Cobertura Médica te acompañamos a sumar hábitos de cuidado accesibles, que contribuyan a tu bienestar integral y al de tu familia.
